La base de datos de muertes por la pandemia de 1918 inspira respuestas para el futuro

57

Traducido por Breanna Jones y revisado por Maricielo Saldarriaga

Read in English: Database of 1918 pandemic deaths inspires answers for the future

Los estudiantes de BYU asisten a una asamblea en el “College Hall” con mascarillas higiénicas durante la epidemia de influenza de 1918. Cientos de personas que murieron en el condado de Utah ahora se pueden encontrar en una base de datos en línea creada por investigadores de BYU. (Colecciones digitales de la biblioteca BYU)

Los investigadores de BYU están utilizando una base de datos de muertes por la influenza de 1918 para extraer lecciones del pasado y tomar decisiones informadas en el futuro.

El laboratorio de tecnología de historia familiar de la universidad se asoció con FamilySearch para crear esta base de datos interactiva en línea. Los investigadores utilizaron el aprendizaje automático (la misma tecnología utilizada en los vehículos autónomos) para leer los certificados de defunción.

De los certificados de defunción, se puede aprender la causa de muerte de una persona e información demográfica. La información de estos certificados se utiliza para crear perfiles de los individuos fallecidos, que están conectados a FamilySearch.

El co-gerente de laboratorio y profesor de economía Joe Price dijo que la base de datos de 1918 incluye a las personas que murieron durante ese año de la influenza en 10 estados, con siete estados más en curso. La base de datos está disponible en el sitio web del laboratorio.

El gerente de laboratorio y el profesor de ciencias de la computación, Mark Clement, dijo que cree que esta investigación puede ayudar a contestar las preguntas sobre las pandemias actuales y futuras. Clement ayudó a desarrollar el software de reconocimiento de escritura a mano para leer la causa de muerte de los certificados de defunción.

Esta es una imagen del mapa interactivo de la base de datos de la pandemia de 1918 que muestra cuáles datos pandémicos de los estados se han agregado. Estos datos impulsarán la investigación que explora cómo las precauciones de seguridad pueden influir a las muertes causadas por pandemia y cómo esas muertes afectan a los miembros de la familia que sobreviven. (Laboratorio de la tecnología de la historia familiar de BYU)

Medidas preventivas

El laboratorio espera proporcionar datos adicionales de pandemias pasadas para utilizar con los datos de COVID-19 a medida que continúa las investigaciones. Clement y Price dijeron que creen que estos datos ayudarán a prepararse para futuras pandemias y a mostrar cuáles son las consecuencias de no tomar medidas preventivas.

Aunque la base de datos aún no está completa, Price y sus colegas investigadores ya están encontrando maneras de utilizar los datos para entender cómo los cierres afectan a futuras muertes.

Price está trabajando en la publicación de un articulo con el estudiante de BYU Carver Coleman y el profesor de la Universidad de Notre Dame Kasey Buckles, comparando y contrastando las muertes por influenza de ciudades en dos estados durante la pandemia de 1918. La investigación se centra en lo que sucedió en las ciudades que tuvieron cierres y las ciudades que no lo hicieron.

Price y Coleman encontraron en las cuatro ciudades que decidieron no hacer nada, la tasa de mortalidad era aproximadamente el doble que otras ciudades comparables. Price dijo que espera que esta investigación ayude a que la gente entienda que no hacer nada es una opción costosa.

Perfiles

Este proyecto también es único porque sus datos están conectados a personas individuales. Coleman dijo que investigaciones previas realizadas con muertes por la pandemia de 1918 utilizaron datos mensuales de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades y otras fuentes. Actualmente el laboratorio tiene acceso a los datos específicos diarios sobre la tasa de mortalidad. Los investigadores también pueden acceder a datos demográficos como la raza, la edad e incluso la ocupación de una persona.

Las perfiles individuales que contienen estos datos se almacenan en el sitio web de FamilySearch, pero también son accesibles desde la base de datos. Los perfiles contienen un resumen de la vida, una lista de miembros de la familia, una cronología familiar, fotos, recuerdos y actividades para enseñar sobre su herencia y vestimenta tradicional.

Price dijo que esta información será clave en otro documento centrado en las familias de los sobrevivientes. “Estamos viendo cuáles podrían ser los efectos a largo plazo para los miembros de la familia, tanto en términos del efecto directo de la muerte de un miembro de la familia morir, pero también si hay algo único en tener miembros de la familia morir durante una pandemia”.

Este perfil individual de Cora Sutton, que murió en 1918, está incluida en la base de datos. Estas páginas de personas individuales ayudarán a los investigadores a hacer conexiones entre las muertes por pandemia y los efectos en sus familias. (FamilySearch)

Perspectivas del futuro

Price y Coleman dijeron que quieren seguir expandiendo la base de datos en los próximos años. Mientras que en este momento la base de datos sólo incluye a las personas que murieron en el año 1918, Coleman dijo que espera que la base de datos algún día llegue a tener 100 años de muertes. Esto dará lugar a más oportunidades de investigación en otras causas de muerte, como la contaminación o los desastres naturales, dijo.

La investigación que el equipo ha hecho y espera hacer en el futuro depende en gran medida de los registros digitales proporcionados por FamilySearch, dijo Coleman. “No hubiera sido posible sin todo el trabajo que FamilySearch puso en la digitalización de todos los certificados de defunción”.

Los sueños de investigación del laboratorio no se detienen, ya que Price espera pronto expandir la base de datos a otros países como Sudáfrica y Brasil.

Price dijo que sabe que habrá obstáculos ya que hay lugares en el mundo que no tienen certificados de defunción de alta calidad. Sin embargo, la mayoría de las muertes se registraron de alguna manera, ya sea en lápidas, periódicos o en registros personales escritos a mano.

“Ahora mismo el mundo está tan lleno de tantos registros que no podemos buscar porque están escritos a mano. En el momento en que podamos digitalizar los documentos escritos a mano, podremos hacer que todo en el mundo esté en busca”, dijo Price.

Print Friendly, PDF & Email