Recordando que las respuestas vienen por medio de cosas pequeñas y sencillas

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Read in English: Remembering that answers come by small and simple things

Traducido por Camila Costa y revisado por Diego Calderón

Elizabeth Poole sonríe a la cámara luego de compartir su historia sobre la importancia de las cosas pequeñas. (Caroline Richards)

HUDDERSFIELD, England — La transición hacia la adultez es una época emocionante en la vida, llena de nuevas experiencias, oportunidades y preguntas. Elizabeth “Libs” Poole, una mujer de 30 años del norte de Inglaterra, tenía una visión sobre cómo sería su transición a la adultez. Pero cuando las cosas no salieron según su plan, comenzó a tener preguntas.  

“No es la vida que yo esperaba tener”, dijo Libs. A lo largo de los años, ella ha observado a muchos de sus amigos casarse y tener hijos y se ha preguntado cuándo llegarían esos momentos para ella. “A veces tenemos esta idea sobre lo que la vida nos traerá que no es la realidad, y lo puede hacer a uno sentir muy triste”.

Al tratar de poner a mal tiempo buena cara, Libs dice que ha experimentado muchas subidas y bajadas. “Han habido momentos en los que yo sentí que era muy difícil y era una carga muy pesada”, comentó ella.

A través de todo esto, Libs mantenía una perspectiva más amplia al recordar que “atravesar subidas y bajadas es parte de ser humano”.

Aunque las cosas en la vida de Lib no han salido como ella las planeaba, ella siempre ha tenido fe de que Dios tiene un plan para ella. Durante tiempos de mucha oscuridad e incertidumbre, Libs ha reflexionado en los momentos en que sintió a Dios a su lado.

“Si me siento sola … puedo recordar esas experiencias y pensar ‘Yo se que no estaba sola en ese momento, y yo sé que tengo a mi Salvador y a mi Padre Celestial a mi lado”, dijo ella.

Elizabeth Poole comparte cómo encuentra respuestas a través de los momentos altos y bajos. (Andrea Cabrera)

Al buscar respuestas a las preguntas de su alma, Libs dijo que no siempre ha sentido a su Padre Celestial y Jesucristo a su lado. Han habido momentos en los que ella ha tenido que “ponerse a trabajar” y hacer cosas por su propia cuenta. Pero a pesar de todo, ella siempre mantiene la fe de que Ellos estarán ahí cuando realmente los necesite.

Habiendo crecido dentro de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, Libs siempre ha sabido muy dentro suyo que está en el camino correcto. “Siempre tuve preguntas desde niña, pero siempre he sabido que era verdad”, explicó ella. “Tener esa firme fundación basada en un testimonio fuerte realmente ayuda durante esos momentos oscuros que trae la vida”.

Libs no es la única que ha pasado por momentos oscuros. José Smith, cuando era solo un niño viviendo en el estado de Nueva York en 1820, también tuvo momentos de oscuridad y se preguntó dónde podría encontrar la verdad. Sus oraciones fueron contestadas cuando el Padre Celestial y Jesucristo se le aparecieron en forma de visión, para decirle que él sería un instrumento en la restauración de la Iglesia de Jesucristo en la tierra. 

Al conmemorar el bicentenario de la Primera Visión de José Smith, muchos miembros de la Iglesia, incluyendo a Libs, han reflexionado sobre la experiencia del profeta. El testimonio del evangelio de Libs, por otra parte, no vino a través de una visión espectacular o una experiencia monumental. 

“Nunca he tenido ninguna experiencia tan grande”, comentó ella, “pero sí he tenido muchas pequeñas experiencias que podrían ser fáciles de no valorar”.

Aunque sean pequeñas, esas experiencias han llegado a ser muy significativas en el proceso de su conversión. “Es tan importante recordar esas cosas pequeñas porque son las cosas que han construído mi testimonio,” explicó ella. “Si las olvido, realmente no sé cómo sería mi vida sin ellas.”

Si hay jóvenes adultos que están buscando respuestas a sus preguntas y se están preguntando cómo recibirán revelación, pueden recibir consuelo de las palabras de Libs: “Recuerda que es por medio de las cosas pequeñas y sencillas,” dijo ella. “Está bien si son cosas muy muy pequeñas, son igual de importantes que cualquier otra cosa que le pasara a otra persona”.

Libs y su familia son miembros fieles de la Iglesia en un lugar donde muchos conversos se unieron a la Iglesia en los años 1800s, y dejaron sus hogares para venir al continente americano. Mientras Libs reflexionaba en las experiencias de esas personas y los sacrificios que hicieron, ella dijo: “Si ellos pudieron hacer algo tan grande, entonces yo puedo quedarme aquí y ser fiel, y mantener la esperanza de que ellos están orgullosos de mí — sus sacrificios no fueron en vano”.

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