Los mentores de colega y estudiantes de primer año enfrentan el COVID-19

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Traducido por Breanna Jones y revisado por Maricielo Saldarriaga

Read in English: Peer mentors and freshmen take on COVID-19

Los estudiantes y mentores pueden reunirse siempre que mantengan una distancia de seis pies y lleven máscaras. (Jaren Wilkey/BYU Photo)

A pesar de los cambios y las adaptaciones debido a los protocolos de COVID-19 para el año escolar 2020 a 2021, los estudiantes y los mentores del programa de mentores de BYU han encontrado maneras de conectar.

Antes de la pandemia de COVID-19, los mentores de colega usaban principalmente el “Hub” en la biblioteca de Harold B. Lee como un lugar de reuniones con los estudiantes, pero hubieron cambios antes del semestre de otoño. Actualmente, se permite que los estudiantes y los mentores de colega se reúnan por medio de Zoom o en persona en el campus siempre que usen máscaras y mantengan una distancia de seis pies durante la reunión.

Desde el punto de vista de un mentor, la pandemia ha cultivado más maneras de conectarse con los estudiantes. La interacción por medio de Zoom y las redes sociales ha llegado a ser parte de la nueva normalidad, mientras que los mentores anteriormente se limitaban al uso de mensajes de texto y correo electrónico para programar reuniones.

Ian Briggs, un estudiante de ingeniería mecánica, ha sido un mentor durante tres semestres y dijo que disfruta mucho la capacidad de compartir la pantalla por Zoom mientras que demuestra cómo navegar los sitios web y programas de BYU en línea.

“BYU emplea a más de 100 estudiantes durante 15 horas a la semana para no hacer nada más que ayudar a los estudiantes de primer año. Creo que es muy notable que BYU invierta tanto en el programa de mentores de colega”, dijo él. “No estamos aquí solamente para ser un recurso para los estudiantes de primer año, sino que también para actuar como un amigo con experiencia que realmente invierte en el éxito del estudiante”.

Brittney Conger, un estudiante de negocios de primer año, cree que la conexión es una bendición que ha subido debido a la interacción frecuente con su mentor de colega.

Conger, ahora en el segundo semestre de su primer año, explicó lo reconfortante que es saber que tenía un amigo antes de empezar las clases, especialmente cuando las clases son virtuales.

“Durante el primer año de la universidad, creo que hay que tomar muchas nuevas decisiones. Todavía no sé exactamente lo que voy a hacer, y ha sido muy, muy valioso hablar con alguien cada mes que conoce los recursos y ha sido estudiante de primer año anteriormente y puede dar consejos de cómo mantener todo en equilibrio”, ella explicó.

Briggs dijo que cada mentor de colega se encarga de 60 a 70 estudiantes. Reunirse mensualmente con los estudiantes es la expectativa general, pero los mentores se adaptan a las necesidades de cada individuo.

No todos los estudiantes de primer año están increíblemente conectados con sus mentores de colega. James Hein, un estudiante de la ciencia del ejercicio, se encontró a sí mismo buscando ayuda y recursos de muchas personas que no eran su mentor de colega asignado.

Debido a que las clases fueron en línea y muchas veces se llevaron a cabo en casa, los hermanos y compañeros de ultimo año de Hein llegaron a ser su conexión con BYU. Los consejeros dentro del Departamento de la Ciencia del Ejercicio le dieron muchas respuestas personalizadas cuando les preguntó sobre los detalles del campo profesional de la ciencia de ejercicio.

“No dudo que si uno trabajara mucho con su mentor, sería de gran ayuda”, él comentó. “Los mentores de colega proveen la oportunidad de hacer preguntas a alguien en cualquier momento. Yo no lo hice, pero está bien saber que podría haberlo hecho”. Los estudiantes pueden encontrar más información sobre el programa de los mentores de colega en el sitio web o conectarse con otros estudiantes y mentores usando Instagram.

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