El nuevo normal: La escuela de negocios de BYU se adapta al ambiente cambiante

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Profesores de la Escuela Marriott de Negocios, situado en el edificio N. Eldon Tanner, están buscando maneras de ayudar a que sus estudiantes puedan prepararse para una fuerza laboral cambiada por la pandemia. (Addie Blacker)

Read in English: The Next Normal: BYU business school adapts to changing environment

Traducido por D. Michael Mann y revisado por Ernesto Valencia

Nota del editor: Esta historia es parte de una serie que explora los efectos duraderos de la pandemia de COVID-19 y como la cosas han cambiado en el campus y afuera.

Estudiantes de BYU están entrando a una fuerza laboral cambiante por el coronavirus, y la Escuela Marriott de Negocios de BYU está adaptando sus enseñanzas a este nuevo normal.

Políticas de trabajo desde casa

Algunas organizaciones están alargando sus protocolos de trabajo desde casa hasta el 2021. Google ha anunciado que los empleados no volverían a sus oficinas hasta mediados del 2021, mientras Facebook y Twitter han dicho que sus empleados podrían tener la oportunidad de trabajar desde casa indefinidamente.

Los estudiantes de la escuela Marriott también han tenido que adaptarse a los entornos virtuales. El Decano Asociado John Bingham dijo que todas las clases se enseñaron en línea durante la primavera y el verano, ayudando a preparar los estudiantes para una fuerza laboral virtual.

“Por ejemplo, nuestra clase de manejo de comunicación, que tradicionalmente se ha enseñado en persona, ahora se está enseñando de más modos en línea, incluyendo herramientas y módulos que se han designado para ayudar a que los estudiantes aprendan y apliquen las mejores prácticas para comunicarse en un mundo cada vez más virtual”, él comentó.

Además del entorno laboral remoto, muchas organizaciones han movido sus esfuerzos de contratación del campus al internet. Bingham dijo que el Centro de Carreras de Negocios de la escuela está desarrollando herramientas para ayudar a los estudiantes para que puedan prepararse para estas entrevistas virtuales y sesiones de información.

Estudiante de gestión de recursos humanos Rachel Winters ve pros y contras de trabajar desde casa. “COVID-19 es muy, muy terrible, pero un aspecto positivo para mí es que creo que la fuerza laboral ha cambiado para siempre”, ella relató.

Winters espera que las compañías se sientan más cómodas al permitir que las personas trabajen desde casa porque lo ve como una manera de ser más flexibles con padres trabajadores. “Espero que nuestros profesores hablen de cómo manejar un balance entre la vida y el trabajo, especialmente con las nuevas opciones de trabajar desde casa”.

Si trabajar desde casa se vuelve más aceptable, Winters ve algunos desafíos para las personas trabajando en recursos humanos, como hacer seguimiento de horas de empleados no asalariados y mantener a los empleados motivados y responsables.

Cadena de suministro

Aunque el trabajo desde casa es uno de los efectos más aparentes de la pandemia, hay consecuencias menos obvias. Profesor de negocios de BYU Simon Greathead está preocupado por cómo algunas de esas consecuencias van a afectar al negocio global.

Greathead enseña gestión de la cadena de suministro global y ha adaptado sus cursos para ayudar a que los estudiantes vean los impactos de la pandemia en las cadenas de suministro. Mostró a los estudiantes un ejemplo de cómo la pandemia afectó a los fabricantes de equipamiento de recreación al aire libre. Si un producto se hacía completamente de partes fabricadas en los Estados Unidos, solía tener menos interrupciones que los productos que incluían partes de otros países.

“Interrupciones a las instalaciones internacionales de producción, proveedores logísticos y cruces fronterizos se combinan para complicar la disponibilidad de bienes que dependen en gran manera de partes fabricadas en otros países”, él explicó.

Greathead ha usado foros de debate para ayudar a sus estudiantes a ver cómo estas interrupciones de suministros global influyen la disponibilidad de productos en las tiendas. Sus estudiantes mencionaron cosas tales como el papel higiénico, las bicicletas y los kayaks como ejemplos de productos que no podían comprar durante la pandemia. “Sugerí a los estudiantes que estos tipos de productos se encuentran en una ‘tormenta perfecta’ por así decir – demanda significativa por el producto pero con suministro limitado”.

Greathead dijo que está tratando de ayudar a los estudiantes para que estén preparados para cambios tales como los de la pandemia y otros mientras entran a la fuerza laboral. Su sugerencia para los estudiantes es “estar constantemente buscando oportunidades para perturbarse de manera positiva, reinventarse de manera significativa para ser actual, relevante, útil, y de valor para los negocios y las personas con quienes trabajarán”.

Actividades


Nuevos estudiantes del programa de maestría ejecutiva de negocios participan en un curso de desafío como parte de la orientación anual del programa. Los organizadores tuvieron que modificar muchas de las actividades para mantener la distancia social debido a la pandemia. (Jason Hall)

Además de los cambios en qué y cómo se enseña, la Escuela Marriott también está revisando algunas de las actividades que han hecho por años. Un evento anual, el curso de reacciones de liderazgo de MBA ejecutivos, se llevó a cabo el 29 de julio con algunos cambios para permitir distanciamiento social.

La actividad es parte del curso de liderazgo de MBA y EMBA del profesor Curtis LeBaron. Él dijo que siempre ha sido una competencia de creatividad y trabajo en equipos nuevos. Este año uno de los factores que se tomó en cuenta para escoger un ganador fue la seguridad.

Los participantes recibieron mascarillas, y se les instó que se mantuvieran distanciados. También se les dio varas largas para tener entre sí en vez de tomarse de la mano.

“Es un ejemplo tan claro de una actividad física que uno nunca habría pensado que se podría cambiar tanto. Ya se trata de la seguridad más que todo”, él dijo.

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