Buscad y hallaréis: Arriesgando todo para descubrir la verdad

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Traducido por Serena Bartschi y Revisado por Camila Costa

Read in English: Seek and ye shall find: Risking it all to discover the truth

Sydnee Gonzalez
Saeed Al-Awlaqi, originalmente de Yemen, ahora vive en el área de Kansas City, Missouri mientras se prepara para un MBA. (Sydnee Gonzalez)

LIBERTY, Mo. — La amenaza de ejecución, de nunca volver a ver a su familia, y de ser excluido de su país de origen pesó mucho en la mente de Saeed Al-Awlaqi’s al reflexionar sobre si debería unirse a La Iglesia de Jesucristo de los Santos de Los Últimos Días.  

Saeed originalmente es de Yemen, pero ha pasado la mayoría de su vida en Arabia Saudita, donde la ley islámica dicta que la conversión a otra religión se castiga con la pena de muerte.

“Da miedo, no tener la libertad para escoger lo que quieres o lo que crees”, dijo. “Esta es una decisión importante, no es cosa fácil”.

Por meses Saeed meditó si debería renunciar a la religión de Islam Sunita que había conocido toda su vida por la fe cristiana que había hallado hace menos de un año. Como José Smith, invadieron su mente “una seria reflexión y gran inquietud” (JS–H 1:8). 

“Me hizo pensar mucho. Si me convierto, ¿qué me pasará en el futuro?” Saeed dijo. “Estaba orando y pidiéndole al Padre Celestial que me guiara”.

La experiencia de descubrir la Iglesia de Saeed también fue muy parecida a la experiencia que José tuvo al preguntar a qué iglesia debería unirse. Los caminos de ambos hombres comenzaron con una mezcla de sentir curiosidad y recurrir a la Biblia. 

Poco después de mudarse a los Estados Unidos en 2017 para obtener un MBA, Saeed fue invitado a una fiesta de navidad donde se le mostró la Biblia. 

Saeed Al-Awlaqi reflexiona sobre su historia de conversión y cómo refleja la experiencia de José Smith. (Andrea Cabrera) 

“Pienso que este fue el comienzo”, explicó. “Fue la primera vez que toqué la Biblia porque la Biblia está prohibida en la Arabia Saudita”. 

Él entonces asistió a varias mezquitas musulmanas e iglesias cristianas en un intento de satisfacer su deseo de saber cuál era la verdadera.

“No tenemos iglesias en casa”, Saeed comentó. “Yo quería saber qué estaba pasando en otras iglesias. ¿Qué tienen? ¿Qué creen? El concepto entero”.

Cuando el hermano de Saeed, que vive en Irlanda y ya habiéndose unido a la iglesia, escuchó que Saeed estaba asistiendo a varias iglesias, lo alentó a asistir una reunión de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. 

“Nunca antes había oído hablar de esta iglesia; fue algo nuevo para mí”, Saeed explicó. “Él (mi hermano) me dijo, ´Ve y verás que son amistosos y amables´¨.

Suponiendo que no tenía nada que perder en visitar otra iglesia, Saeed fue a una reunión dominical en julio de 2018. Lo primero que le llamó la atención fue que todos los hombres llevaban trajes.

“Eso fue sorprendente para mí porque generalmente las personas llevan trajes cuando van a un lugar que es importante para ellos”, dijo.

Sin estar completamente seguro de dónde ir o qué hacer en este extraño entorno nuevo, Saeed detuvo a alguien en el pasillo, le dijo que era su primera vez en la iglesia y le pidió ayuda. 

“Lo que mi hermano dijo era verdad”, Saeed dijo. El hombre que encontró en el pasillo lo llevó a la escuela dominical, donde Saeed dijo todos fueron cálidos y acogedores. Cuando les dijo sobre su origen musulmán, “todos estaban sorprendidos y querían saber más sobre mí”.

Saeed eventualmente empezó a tomar las charlas con las hermanas misioneras mientras también investigaba las otras iglesias a las que había asistido. Perdido entre un “tumulto de opiniones” (JS–H 1:10), Saeed utilizó cada recurso disponible para tratar de encontrar la verdad.

“Hice todo tipo de preguntas, tal vez algunas que nunca imaginarías”, él comentó. “Le preguntaba a todos”.

Una cosa con la que luchó fue aceptar la idea del cristianismo. Visitaba con las hermanas misioneras una o dos veces cada semana por varios meses, intentando entenderlo mejor. 

“Debido a lo que se me había enseñado, fue muy, muy difícil para mí”, él dijo. “Sólo quería entender”.

Saeed lea el Libro de Mormón. Aunque generalmente no le gusta leer, él ha llegado a amarlo. (Sydnee Gonzalez)

A pesar de estas dificultades iniciales, también hubieron muchas cosas del evangelio que fueron fáciles de aceptar para Saeed, como la Palabra de Sabiduría. Él encontró muchas similitudes entre la Iglesia e islam.

La primera vez que escuchó acerca de José Smith por parte de las misioneras, Saeed inmediatamente vio conexiones entre la historia de José y la del profeta islámico Mahoma. Saeed dice que ambos hombres vivieron durante un tiempo de apostasía para restaurar la palabra de Dios y ambos recibieron guía directamente de Dios.

Saeed también vio similitudes entre José y él mismo. “José Smith le preguntó al Padre Celestial si estaba en el camino correcto. Estaba en una situación similar porque le estaba preguntando a Dios si estaba en el lugar correcto o no”.

La respuesta a la oración de Saeed no vino como una visión grandiosa como la de José, sino como un sentimiento de tranquilidad y paz, y en abril de 2019, le dijo a las misioneras que quería ser bautizado. 

“Decidí aceptar el cristianismo y aceptar a Jesucristo como mi salvador”, él recuerda. “Es una de las mejores decisiones que he tomado en mi vida y estoy muy feliz de haber dado este gran paso”.

Su conversión se enfrentó con un obstáculo enorme cuando le dijeron que no podría bautizarse debido a su origen musulmán y la persecución que inevitablemente enfrentaría cuando expirara su visa y se vería obligado a regresar a su país.

La política general de la Iglesia es prohibir a los misioneros que enseñen musulmanes que podrían regresar a un país musulmán sin hablar primero con el presidente de la misión. 

Rodney Ames, el obispo de Saeed en el barrio de los jóvenes solteros que asiste, lo llevó a un lado después de que Saeed vino a iglesia varias veces para explicarle esto.

“Si alguien es musulmán y de un país musulmán practicante, es muy peligroso convertirse al cristianismo y podría ser muy peligroso para la familia de esa persona que todavía están allí”, Ames remarcó.

La única manera de evitar la política de la Iglesia sería una carta de la Primera Presidencia, el consejo de administración mayor de la Iglesia. 

Saeed trabajó con el obispo Ames para preparar una carta a la Primera Presidencia solicitando una excepción.

“Me impresionó la búsqueda sincera de Saeed y la integridad de su alma sobre la decisión que él estaba tomando para aceptar a Cristo y ser bautizado”, Ames dijo. “Fue extremadamente conmovedor y inspirador para mí. Verlo tomar esa decisión fortaleció mi fe. Estoy muy orgulloso de Saeed”.

Esperaron dos semanas por una respuesta. Durante este tiempo Saeed oró diariamente, pidiéndole ayuda al Padre Celestial.

“Estaba orando a mi Padre Celestial cada día que si me convertía, las cosas estarían bien”, él dijo. “Yo sé que mis oraciones fueron contestados porque recibí la carta de aprobación para ser bautizado”. 

Añadió que la forma en que todo encajó para que él encontrara y eventualmente se uniera a la Iglesia es evidencia de las manos de Dios en su vida. “Todas las cosas del pasado me llevaron a estar aquí en la Iglesia”, comentó. “Si este es el lugar equivocado, no estaría aquí. Estaría en un lugar diferente, en una iglesia diferente en un área diferente”.

Desde que se unió con la Iglesia, Saeed dijo que ha visto cambios en su propia vida, específicamente un aumento en su autoestima y felicidad. El cambio fue tan fuerte, dijo que las personas a su alrededor también lo notaron.

“Antes de ser miembro, estaba pasando por un mal momento, especialmente con respecto a la felicidad, pero la encontré aquí en el evangelio”, dice él. “Uno de mis amigos me dijo, ´Saeed, veo que eres feliz…puedo ver que hay algunas diferencias en tu vida y tu personalidad´”.

Incluso con la felicidad que el evangelio le ha traído, Saeed todavía lucha a veces con el peso de las posibles repercusiones de su decisión de ser bautizado.

“Es muy difícil cuando lo pienso bien”, explicó. “Significa que hay una posibilidad que ya no pueda ver a mi familia. Es una decisión muy grande, un gran paso”.

A pesar de esto, dice que nunca ha considerado renunciar su fe. Los ejemplos de los primeros miembros de la Iglesia y de José Smith le dan fortaleza. “Creo que de alguna manera tuvieron experiencias similares a las que estoy teniendo. Enfrentaron la muerte y todos tipo de cosas malas, pero aun así viajaban e iban de un lugar a otro porque tenían fe”, dijo.

Como José Smith, Saeed había encontrado la iglesia por sí mismo y “toda la persecución debajo del cielo no iba a cambiar ese hecho”. (JS–H 1:24).

“Si tengo cosas buenas ahora, ¿por qué regresaría a las cosas malas?” Saeed comentó. “Dí este paso y me convertí en miembro a pesar de los riesgos, incluso el mayor riesgo de enfrentar la ejecución … Pero esto lo dejo de lado y me digo a mí mismo que ´todo estará bien, estoy en el lugar correcto´”. 

Saeed se sienta afuera del Centro de Visitantes de la cárcel de Liberty, donde primero les dijo a las misioneras que quería ser bautizado. (Sydnee Gonzalez)

Aunque no sabe lo que traerá el futuro, Saeed sigue progresando en el evangelio. Actualmente se desempeña como líder misional de barrio y recientemente recibió su bendición patriarcal y el sacerdocio de Melquisedec. Planea recibir su investidura, una ordenanza (ceremonia) sagrada diseñada para preparar a los miembros de la Iglesia para la vida luego de la muerte, en mayo.

El consejo de Saeed para otros que estén luchando con decisiones difíciles es no darse por vencidos y pedir ayuda de los demás.

“A veces nos enfrentamos con un momento difícil cuando le preguntamos algo al Padre Celestial y no recibimos una respuesta, así que creo que debemos seguir preguntando y leyendo el libro de Mormón”, dijo. “Con el tiempo recibiremos algo, solo tenemos que ser pacientes”.

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