Lo que los líderes de la Iglesia dijeron sobre el COVID-19 durante la Conferencia General

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Traducido por Frankie Christianson y revisado por Calvin Westfall

Read in English: What Church leaders had to say about COVID-19 during General Conference

La 190ª Conferencia General Anual de la Iglesia que se transmite en vivo desde un auditorio casi vacío en el Edificio de las Oficinas de la Iglesia en la Manzana del Templo debido a COVID-19, sábado el 4 de abril de 2020. (Sala de Prensa de la Iglesia)

La Conferencia General de abril de 2020 se vio muy afectada por la pandemia del coronavirus y los líderes de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días no dejaron de mencionar ese hecho.

Debido a las restricciones relacionadas con el COVID-19, los discursantes se dirigieron a un auditorio casi vacío, a diferencia de las sesiones regulares en las que el Centro de Conferencias está lleno de miles de personas.

“Poco sabía yo, cuando les prometí en la Conferencia General de octubre de 2019 que esta conferencia de abril sería ‘memorable e inolvidable’, ¡que hablar a una congregación visible de menos de 10 personas haría que esta conferencia fuera tan memorable e inolvidable para mí!” El presidente Nelson dijo.

El presidente Russell M. Nelson comenzó la sesión de la conferencia del sábado por la mañana reconociendo las diferentes circunstancias de esta sesión, específicamente que la asistencia fue limitada.

“Este virus ha tenido un gran impacto en todo el mundo. También ha alterado nuestras reuniones de la Iglesia, el servicio misional y la obra del templo por un tiempo. Aunque las restricciones actuales se relacionan con un virus virulento, las dificultades personales de la vida van mucho más allá de esta pandemia”, dijo.

El presidente Russell M. Nelson se dirige a los miembros durante la sesión del domingo por la mañana de la Conferencia General (La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días vía YouTube)

Esa noche, el presidente Nelson volvió a mencionar el brote.

“Como seguidores de Jesucristo, viviendo en un día en que la pandemia COVID-19 ha puesto al mundo en conmoción, no sólo hablemos de Cristo o prediquemos de Cristo o empleemos un símbolo que represente a Cristo”, dijo. “¡Pongamos nuestra fe en el Señor Jesucristo en acción!”

Hace apenas una semana, el presidente Nelson pidió a los miembros que ayunaran para que sean aliviados de los efectos de la pandemia COVID-19. Su mensaje del sábado por la noche era muy similar. “Así que esta noche, mis queridos hermanos y hermanas, en el espíritu de los hijos de Mosíah que se entregaron a mucho ayuno y oración, y como parte de nuestra conferencia general de abril de 2020, pido otro ayuno mundial”, dijo.

Esta vez, su invitación fue un poco más específica que la anterior. “Invito a todos, incluidos los que no son de nuestra fe, a ayunar y orar el Viernes Santo, el 10 de abril, para que la pandemia actual pueda ser controlada, los cuidadores protegidos, la economía fortalecida y la vida normalizada”.

Durante la sesión del domingo por la mañana, el élder Jeffrey R. Holland también tocó el tema de la pandemia.

“Incluso mientras hablamos, estamos librando una guerra ‘todas las manos en la obra’ contra el COVID-19, un recordatorio solemne de que un virus 1.000 veces más pequeño que un grano de arena puede poner de rodillas a poblaciones enteras y economías globales”, dijo el élder Holland. “Oramos por aquellos que han perdido a sus seres queridos por esta plaga moderna, así como por los infectados actualmente”.

El élder Holland, cuyo discurso se centró en la esperanza, habló de lo que el mundo debe esperar después de que la pandemia esté bajo control.

“Cuando lo hayamos conquistado (al COVID-19) — y lo haremos — podremos comprometernos igualmente a liberar el mundo del virus del hambre y liberar a los barrios y naciones del virus de la pobreza. Esperemos para escuelas en las que se enseñe a los estudiantes — sin temor a que sean fusilados — y para el don de la dignidad personal para cada hijo de Dios, sin ser herido por cualquier forma de prejuicio racial, étnico o religioso”, dijo.

Durante la misma sesión, el presidente Nelson también dijo que la pandemia llegará a su fin. “Cuando se levanten estas restricciones temporales del COVID-19, por favor programen tiempo regular para adorar y servir en el templo”, dijo.

El presidente Nelson terminó la conferencia el domingo por la tarde recordando a los miembros el ayuno de la próxima semana. “Hemos pedido un día global de ayuno y oración, para que la pandemia actual pueda ser controlada, los cuidadores protegidos, la economía fortalecida y la vida normalizada”, dijo. “Este ayuno se llevará a cabo el Viernes Santo, el 10 de abril. ¡Y qué gran viernes será!”

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