BYU empezando a trasladar clases en línea mientras el COVID-19 se propaga

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Traducido por Calvin Westfall y revisado por Diego Calderón

Está historia ha sido actualizada en el 12 de marzo a las 14:00. 

Ya hay tres casos confirmados del COVID-19 en Utah, según el Departamento de Salud de Utah. (Hannah Miner)

Ver también: BYU cancela clases del 13 al 17 de marzo por el COVID-19, la Iglesia cancela reuniones públicas

Leer en inglés: BYU starting to move classes online as COVID-19 spreads

Universidades alrededor del mundo están en transición para tener clase en línea mientras el COVID-19 sigue propagándose. Aunque BYU todavía no ha hecho el cambio completamente, se están tomando medidas para proteger estudiantes y facultad de un brote potencial.   

La recomendación de la Gestión de Riesgo y Seguridad de BYU para la facultad incluye más implementación de sistemas digitales de aprendizaje y coordinando con estudiantes que han sido expuestos o ya están afectados por el COVID-19, según un FAQ de coronavirus para BYU facultad. Por el momento, se le espera de la facultad quedarse en casa y contactar el Departamento de Salud de Utah si creen haber sido expuestos al COVID-19. 

“Hay planes para la continuidad de negocios y seguridad”, dijo BYU en un tuit del 9 de marzo, respondiendo a una pregunta de un estudiante sobre lo que pasaría si el virus se propague al campus. “Esto incluye opciones alternativas de aprendizaje en el caso de la interrupción de clases, vigilar cadenas de distribución críticas, considerar opciones flexibles del empleo, y evaluar la seguridad para reuniones a gran escala en campus”.  

Aunque el equipo de Gestión de Riesgo y Seguridad de BYU no ha confirmado sí y en qué punto las clases presenciales serían modificadas para estar en línea, algunos de las instituciones educativas ya están tomando acción preparatoria.  

El decano del BYU Colegio de Ciencias Biológicas James Porter ha dicho que a todos los decanos se les ha pedido visitar la página web de Gestión de Riesgo para la información más actualizada sobre la reacción de BYU en contra del coronavirus. Vicepresidente Académico de BYU Shane Reese ha animado a los decanos referirse al FAQ (preguntas frecuentes) para saber cómo responder al virus, dijo Porter. 

En una encuesta a los decanos, la mayoría confirmó que ha informado a su facultad y personal de las recomendaciones de la Universidad, y seis de estos tiene un plan potencial de reacción específico para su facultad. 

El decano de BYU Colegio de Bellas Artes y Comunicaciones, Ed Adams, dijo que el consejo de actuaciones del colegio está revisando alternativas para las actuaciones, pero no han surgido recomendaciones. La semana que viene los jefes de departamentos del colegio se reunirán para discutir los desafíos que presenta el virus, dijo Adams. 

El decano del Colegio de Ciencias Familiares y Sociales, Ben Ogles, dijo que la facultad está preparando capacitación para la videocomunicación a través del software de Zoom para la facultad, en el caso de cuarentena. 

“Por supuesto, algunos de la facultad tendrán otras aplicaciones o sistemas del gestión de aprendizaje según sus preferencias, pero queríamos preparar por lo menos una opción para los que no tengan alternativas”, dijo Ogles. Agregó que él también está animando a la facultad considerar la necesidad de cualquier tipo de viaje en estos momentos. 

Jordyn Crowley Watts, gerente de comunicación de la facultad Ira A. Fulton de Ingeniería, dijo que personal auxiliar en toda la institución se están equipando para capacitar facultad en las herramientas de videocomunicación como Zoom en el caso que la Universidad cancele clases presenciales.  

“La meta de la facultad de Ingeniería es estar preparado de tal manera que no se pierda ningún nivel de calidad en tal caso”, dijo Watts. 

El decano de la facultad de humanidades, Scott Miller, escribió en una carta a la facultad de las Humanidades que la salud de la facultad y de los estudiantes es la máxima prioridad. El pidió que la facultad ejerciera licencia pedagógica en permitir excepciones de la política de asistencia para desanimar a los estudiantes enfermos a no asistir a clase, aprovechar de los recursos tecnológicos para reducir la probabilidad de individuos enfermos propaguen enfermedades, practicar higiene básica y considerar tener un abastecimiento de comida y necesidades para quince días si el autocuarentena se surja.  

“Utilizar el mejor juicio mientras confrontemos el riesgo de contagio y animar a los demás hacer lo mismo”, dijo Miller en el correo electrónico.  

Otras instituciones como la escuela de educación en BYU no ha creado un plan específico para sus escuelas. “Implementaremos las recomendaciones de BYU si llegamos a ese punto”, dijo decana Mary Anne Prater. 

La decana de estudiantes, Sarah Westerberg, dijo que el Equipo de Gestión de Incidentes (IMT) está trabajando para abordar la amenaza del COVID-19.

“El IMT de BYU se está reuniendo regularmente para asegurar la seguridad y salud de los estudiantes y empleados, y preparar el campus para un brote potencial del COVID-19”, dijo Westerberg. 

En un correo a los clubes de BYU, BYUSA anunció la discontinuación de las actividades y eventos de los clubes, incluyendo Noche de Clubes y el Escaparate de Clubes hasta próximo aviso. 

“De acuerdo con la dirección que hemos recibido, no patrocinaremos reuniones de clubes, y pedimos que los estudiantes sigan estas directivas que hemos recibido de los oficiales del Estado y de la Iglesia”, dice el correo. 

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